domingo, 13 de junio de 2010

Juan Vicente Gómez

Para enterder mas Sobre las carreteras en venezuela durante este periodo en el que goberno Juan vicente Gomez necesitamos saber quien es su vida como llego al poder las caracteristicas de su gobierno entre otros detalles.


JUAN VICENTE GOMEZ


Juan Vicente Gómez, el más activo y eficaz colaborador de Castro, ejerció varias veces la presidencia provisional en las diversas ocasiones en que Castro se separó del gobierno. A fines de 1908, cuando Castro enfermo se ausentó a Europa, Gómez reaccionó contra él, se posesionó definitivamente del mando y se mantuvo en él, directa o indirectamente, por 27 años, hasta diciembre de 1935 fecha de su muerte, a la edad de 78 años. Durante ese largo período gobernó como dictador absoluto de Venezuela. Su gobierno ha sido el más duro y trágico que ha sufrido el país en toda su historia.

Al igual que otros caudillos en el poder, Gómez hizo reformar varias veces la constitución para alargar el período de gobierno y permitir la reelección. Desde 1908 el Congreso lo nombró Presidente Provisional; y luego, sucesivamente, Presidente Constitucional para los períodos 1910-1915; 1915-1922; 1922-1929, y 1929-1936. Para este último período fingió no aceptar y recomendó al Dr. Juan Bautista Pérez a quien el Congreso nombró inmediatamente. Pero en 1931 Gómez lo hizo renunciar y se encargó de la Presidencia hasta su muerte. Durante su gobierno se separó varias veces de la Presidencia; pero manteniendo el cargo de Comandante en Jefe del Ejército. De agosto de 1913 a enero de 1914, encargó de la Presidencia al Dr. José Gil Fortoul; y en el período de 1915 a 1922, al Dr. Victoriano Márquez Bustillos.

En el gobierno de Gómez el nepotismo, la codicia y el enriquecimiento del dictador y de sus allegados, llegaron a extremos inauditos en la historia nacional. Hermanos, hijos y demás familiares ocuparon altos cargos en el gobierno. Gómez superó a los caudillos que le precedieron en eso de aprovechar el poder para enriquecimiento propio. Fue el más grande propietario territorial: sus hatos se extendían en centenares de miles de hectáreas y lo convirtieron en el principal proveedor de carne de todo el país; tenía más del 60% de todo el ganado de Venezuela; el juego fue legalizado y pasó a ser un monopolio de la familia Gómez; también monopolizó la navegación fluvial y costanera; la electricidad en varias ciudades; ingenios de azúcar, haciendas de café y cacao; pequeñas industrias de telas, jabones, cigarrillos, velas, vidrio, aceites, hoteles, etc. Cuando murió en 1935 sus bienes en el país y sus depósitos en bancos extranjeros alcanzaban varios centenares de millones de bolívares.


CARACTERISTICAS DEL GOBIERNO DE GOMEZ


Gómez continuó y terminó el proceso de liquidación de los caudillos iniciado en los días de Guzmán Blanco, y que Castro había conducido de manera exitosa con medidas eficaces en lo que respecta a modernización del ejército y dotación de equipo. Para ello Gómez se apoyó en un sólido poderío militar en comparación con las fuerzas de que podían disponer los caudillos. Completó la modernización del ejército emprendido por Castro. Desde 1911 fue reorganizada la escuela militar de Caracas, para la formación de militares de carrera que sustituyeron poco a poco a los viejos jefes improvisados de las revoluciones. Se trajeron instructores militares extranjeros y se mantuvo y mejoró la dotación conveniente de armamento moderno. En 1920 se creó la escuela de aviación militar de Maracay, se adquirieron aviones y se trajeron instructores franceses y alemanes para la misma. En 1926 se promulgó una ley de servicio militar obligatorio. Se introdujeron los primeros automóviles y se inició la llamada "'política de carreteras" del régimen mediante la construcción, de caminos de seis a siete metros de ancho, algunos de los cuales fueron luego pavimentados con macadam y posteriormente con asfalto. Las primeras de estas vías, fueron la carretera Caracas-La Guaira; la carretera trasandina de Caracas a la frontera con Colombia; y la carretera de Caracas a Soledad, en la costa del Orinoco; de Caracas a Maracay; de Maracay a Ocumare de la Costa, etc. Estas carreteras teñían por finalidad facilitar la movilización del ejército en el interior; pero contribuyeron poderosamente a la integración nacional y a liquidar el aislamiento de las regiones del país, cuya supervivencia había contribuido tanto al feudalismo político y a la proliferación de caudillos regionales.

LA OPOSICION A GOMEZ

La liquidación del caudillismo, la creación de un ejército nacional y la red de carreteras, que contribuyó, además, a eliminar los enclaves económicos tradicionales fueron medidas que sirvieron de base para una mayor concentración del poder político, fortalecieron notablemente al gobierno e hicieron imposible el estallido de "revoluciones" como las que fueron frecuentes hasta 1903. Los conatos revolucionarios que se produjeron fueron sofocados rápidamente por el gobierno. Durante el largo período de Gómez fueron liquidados los restos de los partidos tradicionales, conservadores y liberales, que habían motorizado las luchas políticas en el siglo XIX. Sin embargo, la modernización del ejército planteó a Gómez un nuevo tipo de oposición surgida en las filas de los oficiales egresados de la Escuela Militar, que en connivencia con intelectuales y estudiantes, empezaron a conspirar contra el Dictador. Con este nuevo tipo de oposición a la Dictadura, se cierra el capítulo de las "revoluciones" tradicionales y se inicia el ciclo de los golpes de estado dirigidos por militares.

La oposición de los estudiantes a la autocracia, que se había iniciado en la época de Guzmán Blanco, renació durante la dictadura gomecista y se manifestó en forma de protestas públicas. Como consecuencia de esta actividad política de los estudiantes, muchos jóvenes fueron desterrados y la Universidad Central permaneció cerrada por once años. En 1928 las protestas y los discursos libertarios pronunciados por algunos líderes estudiantiles, produjeron la detención y el encarcelamiento de más de doscientos estudiantes, "lo más granado de la juventud venezolana". Pero el encarcelamiento de los jóvenes, a su vez, desencadenó una ola de protestas de diversos sectores sociales y de huelgas espontáneas que se mantuvieron por varios días, al cabo de los cuales la Dictadura tuvo que ceder y dejó en libertad a los jóvenes universitarios detenidos en el Castillo de Puerto Cabello. Este movimiento del 28 se tiene como el primer movimiento de masas exitoso en la historia política del país. De sus cuadros dirigentes salieron los líderes que a la muerte de Gómez empezaron a organizar nuevas agrupaciones políticas doctrinarias, "enteramente diferentes, en su esencia y en sus procedimientos, de los viejos partidos".

LA EVOLUCION ECONOMICA DURANTE LA DICTADURA DE GOMEZ

La creciente prosperidad económica que se había iniciado con el gobierno de Castro, se continuó durante todo el período gomecista y contribuyó decisivamente al afianzamiento del gobierno. Al comienzo, este auge económico se debió a la agricultura y la cría; pero luego, a partir de 1914, intervino un factor nuevo, de tremenda repercusión en las transformaciones ulteriores del país, que fue el petróleo.

Los precios del café y el cacao, y el valor de las exportaciones de estos frutos, alcanzaron sus niveles más altos. Tales circunstancias externas coincidieron con el largo período de paz interna del gobierno gomecista. A partir de 1920, el incremento de la producción petrolera y los crecientes ingresos que proporcionaba al gobierno, produjo la dislocación de la economía tradicional. Comenzaron a descender las exportaciones de productos tradicionales y algunos de ellos desaparecieron del renglón de los productos exportados. Venezuela dejó de ser un país agropecuario y se transformó en un país esencialmente minero.

El petróleo pasó a ser el factor determinante en aquella prosperidad económica del período gomecista. Desde los comienzos del siglo XX el petróleo empezó a surgir como energía vital para el desarrollo industrial del mundo. Al romper con Castro, en 1908, Gómez afianzó sus vínculos con las empresas extranjeras. Comenzó por devolverle las Concesiones a la New York & Bermúdez Company, empresa norteamericana que había sido embargada por el gobierno de Castro, y autorizada para explorar en el oriente del país en busca de hidrocarburos. A raíz del éxito de esta empresa, empezaron a llegar y a establecerse en el país otras compañías petroleras. En 1913 se iniciaron las exploraciones en el Occidente, en 1914 se descubrió el célebre pozo "Mene Grande", y en 1922 se produjo el reventón del pozo "Barrozo 2", que reveló la existencia de una inmensa reserva petrolífera. Las exportaciones de petróleo se iniciaron en 1916, por valor de 100.000 bolívares; pero ya en 1926 habían subido a más de 250.000.000 de bolívares, pasando el petróleo a ocupar el primer puesto en las exportaciones venezolanas que ha mantenido hasta hoy, y a una gran distancia de los productos tradicionales. El incremento de las exportaciones del petróleo ha traído consigo un aumento sin paralelo en los ingresos del gobierno.

GOMEZ Y LA ESTRUCTURA LATIFUNDISTA DEL PAIS

Gómez fue implacable y cruel frente a sus opositores políticos. Liquidó a los viejos caudillos y también los restos del liberalismo que bajo los diferentes grupos de "amarillos" y "azules" pretendían seguir orientando la política venezolana. Gómez pasó a ser el gran caudillo, cuyo poder no podía compartir con los viejos gamonales. Pero al mismo tiempo que liquidó a los caudillos como fuerza política, Gómez mantuvo el latifundio y se afirmó en un sólido apoyo de los terratenientes. El mismo pasó a ser el más grande terrateniente de nuestra historia; y junto con sus compadres y familiares se repartió casi toda la tierra laborable del país". La extensión de sus propiedades se medía en centenares de miles de hectáreas. "Su hato "La Rubiera" tenía más de 200.000 hectáreas. El de "La Candelaria" supera las 100.000. Entre el Cunaviche y el Capanaparo, se apropia de 400.000 hectáreas". Y la gran mayoría de esas tierras, acaparadas por el Dictador, se mantenían ociosas, como rasgo típido de aquella estructura latifundista.

"En doce Estados de la República era gran terrateniente el General Gómez, en cuyos dominios rurales se mantenían inútiles estupendas extensiones."


GOMEZ Y EL CAPITAL IMPERIALISTA


Otro elemento importante que contribuyó al mantenimiento de la dictadura de Gómez, fue el apoyo que recibió del capital extranjero, en especial de las compañías petroleras, a quienes el Dictador otorgó "concesiones y más concesiones petrolíferas en un interminable carnaval en el que la nación venezolana era despojada sistemáticamente por los saqueadores extranjeros". A partir de 1909 grandes compañías Inglesas fueron las beneficiarias de esta política: Caribbean Petroleum, British Controlled Oilfields, Colon Development Co., Venezuelan Oil Concessions y otras. Pero al comenzar la primera guerra mundial les surgió un poderoso competidor que iba a desplazarlas en el favor del régimen y en el manejo de la industria petrolera. Grandes empresas imperialistas norteamericanas se hicieron presente y pasaron a ocupar posiciones dominantes en la explotación de nuestro petróleo. La Standard Oil (Creole) y la Gulf Oil Corporation (Mene Grande) controlaban ya en 1945 el 70% de la producción.

Para atender debidamente los requerimientos legales de la nueva situación, el gobierno de Gómez reformó el Código de Minas que era el estatuto por el cual se regía la materia petrolera, y en 1918 se promulgó una nueva Ley de Minas. Sin embargo, esta Ley de Minas contenía todas las disposiciones relativas a minas metalíferas y también a los hidrocarburos, debido a lo cual el año 1920 se dictaron para sustituirla, dos leyes: una que siguió llamándose Ley de Minas, para las minas, minerales y piedras preciosas; y la otra que se denominó Ley de Hidrocarburos, para el petróleo. Toda esta legislación petrolera del período gomecista, con las frecuentes modificaciones que se produjeron hasta 1935, estaba dirigida a garantizar las mayores ventajas y facilidades a los trusts petroleros. Se ha dicho que la ley petrolera de Gómez fue preparada por los abogados y los gerentes de las propias compañías.

Las petroleras comenzaron a tener, desde la época de Gómez, una desmedida influencia en la vida nacional. Por medio de sobornos, donaciones, subsidios, comisiones, sueldos complementarios y otros medios de corrupción administrativa, pudieron disponer a sus anchas de una numerosa clientela formada por familiares y allegados del Dictador, ministros, presidentes de estados, administradores de aduanas, jefes civiles y demás funcionarios, a través de los cuales burlaban descaradamente el cumplimiento de sus obligaciones legales.

Gozaron de un régimen de exoneración de impuestos de aduana para la libre importación de todo lo que necesitaran para el desarrollo de la industria. Al amparo de esta disposición traían cuanto les interesaba, desde alimentos, hasta juguetes para niños. El monto de tales exoneraciones llegó a ser de tal magnitud, que el propio Ministro de Fomento de la dictadura, el Dr. Gumersindo Torres, en 1930, planteaba la cuestión en los siguientes términos:

"...en Venezuela se han concedidos los más amplios favores a las compañías; los plazos más largos; los derechos más fijos y más amplios; el menor número de impuestos y los impuestos más reducidos que en ninguna legislación similar. Venezuela ha favorecido de modo excepcionalísimo a la industria con la exoneración de derechos de importación de maquinarías y útiles de la industria por toda la vida de la concesión...el monto de las exoneraciones asciende en diez años a la cantidad de Bs. 233.952.126,10. De la comparación de estos guarismos resulta el cálculo desconsolador de que habría sido preferible no cobrar impuesto alguno de explotación en cambio del pago de los derechos de aduana exonerados".

La clase obrera, que comenzó a formarse con la industria petrolera, quedó a merced de las compañías, sin legislación del trabajo y desasistida de toda protección social. Y víctima, además, de discriminación racial por parte de los patronos imperialistas.

"La discriminación racial fue traída a Venezuela por los empresarios petroleros. Los nativos no podían acercar a sus campamentos proconsulares. Grandes alambradas, guardadas por solícitos "guachimanes" indicaban la frontera de Venezuela con ese nuevo y poderoso país del Oro Negro. Situación que llegó hasta el límite de que ni siquiera las mujeres venezolanas casadas con norteamericanos, podían vivir en las residencias de los esposos."

A cambio de esta política de complacencias con las petroleras, Gómez contó desde el comienzo de su gobierno con el apoyo y la colaboración de las potencias extranjeras. Los gobiernos de Estados Unidos, Inglaterra, Holanda, Francia, Alemania, para quienes el Presidente Cipriano Castro había constituido un verdadero dolor de cabeza por su actitud nacionalista, se apresuraron a prestarle a Gómez toda clase de ayuda para mantenerlo y fortalecerlo en el poder.

JUAN VICENTE GOMEZ
ENCARGADO DE LA PRESIDENCIA DE LA REPUBLICA


A los venezolanos:
¡Compatriotas!
Ya sabéis que vine a desempeñar el Poder Ejecutivo Nacional, en virtud del título legal que invisto, sin ser empujado por ninguna ambición personal. La ley me llamó al puesto, y desde el primer momento me di a conciliar las aspiraciones populares con mis deberes públicos, procurando establecer un régimen de garantías en consonancia con nuestras instituciones. He querido y quiero para cada venezolano la efectividad de sus derechos, sin ser ésta aspiración concesión o merced sino únicamente la imposición de la ley.

Pero mis mejores intenciones y deseos han encontrado desgraciadamente, un inexplicable obstáculo en algunos pocos ciudadanos que llamándose íntimos amigos del ciudadano general Cipriano Castro, no sólo se han atravesado en el camino de mis deberes legales, sino que han bajado al antro de la conjuración y fraguado contra mi vida el plan diabólico que hice abortar en la mañana de ayer, enfrentándome a los mismos conjurados y reduciéndolos a prisión.

Al proceder así, conciudadanos, no sólo he defendido mi vida, sino algo que vale más que mi existencia personal, porque he procurado salvar el decoro y el prestigio de la magistratura que desempeño y que aspiro a convertir en manantial de bienes para todos los venezolanos.

Después de los sucesos que acabo de narrar, he constituido un nuevo Gabinete, en el cual juzgo representada la opinión pública de Venezuela. Con tales colaboradores pretendo dar a mi gobierno el carácter nacional que reviste, hacer efectivas las garantías constitucionales, practicar la libertad en el seno del orden, respetar la soberanía de los Estados, amparar las industrias contra odiosas confabulaciones, buscar una decorosa y pacífica solución para todas las contiendas internacionales, vivir vida de paz y de armonía y dejar que sólo la ley impere con su indiscutible soberanía.

¡Venezolanos!

Tales son mis propósitos y los fines que aspiro a desarrollar al frente del Gobierno; y como creo que ésta es la más solemne imposición del patriotismo, pido y reclamo a todos los círculos políticos su apoyo moral y material para que el acierto sea completo y universales los beneficios.

El régimen legal que impera nos da derechos y nos impone deberes: ejerzamos aquéllos con la moderación que reclama la austera democracia, y cumplamos éstos con inquebrantable resolución. Tengamos presente que las violencias que inspiran las pasiones desbordadas son el contrasentido de la civilización y que la mejor fórmula de la República es la que se encierra entre la modestia y el ardiente patriotismo.

Caracas, 20 de diciembre de 1908
J. V. Gómez.


OBITUARIO DE J.V. GOMEZ

Editorial del diario El Universal en su edición del día 18 de diciembre de 1935

Anoche, a las once y cuarenta y cinco, rindió la jornada de la vida en la ciudad de Maracay el Benemérito General Juan Vicente Gómez, Magistrado Supremo de la República, después de una larga enfermedad, contra la cual resultaron infructuosos los cuidados de los familiares y amigos, y los esfuerzos de la ciencia, en medio de una dolorosa expectativa, que pesó gravemente sobre los ánimos, en toda la extensión de la República.

Hora de duelo para la Patria venezolana, que se pone de pie para dar la despedida al varón que se destacó con lineamientos inequívocos en la etapa de su actuación como el primero de sus hijos y como la alta y firme garantía de sus aspiraciones de orden, de paz y de trabajo.

No es esta la ocasión de exaltar una vez más la personalidad del General Juan Vicente Gómez, en este minuto infausto en que Venezuela no puede menos que valorar, en toda su magnitud, la obra patriótica por él realizada.
Un solo hecho de honda significación en el orden del espíritu bastaría para dar idea de la gloria de Juan Vicente Gómez y para asegurarse la gratitud de los venezolanos: el de destacarse como acreedor al título de Pacificador de la Patria, Fundador de la Paz, es decir, del basamento para el levantamiento de cualquier obra, ya material, ya espiritual.

La vida del varón benemérito que acaba de morir constituye un ejemplo y un legado de valor inapreciable. El mismo llego a pensar de sí que no era sino un instrumento de la Providencia, a pesar de que siempre tuvo la conciencia de su energía y del rumbo por el que la había orientado. De permanente acción fue su vida en las etapas heroicas; y en la trayectoria se compenetró con el país y sus hombres, y por ello les pudo señalar los derroteros a seguirse y, más tarde, pudo llevar a cabo su perdurable obra política y administrativa, conjunto de realizaciones de imponente amplitud. Y así aparece con caracteres indelebles, en la vida nacional, en su triple significación: Gómez luchador, Gómez orientador, Gómez constructor.

El Universal, que se asocia plenamente a este gran duelo de la República, presenta su expresión de condolencia a la honorable familia del Benemérito ciudadano desaparecido.



Otra Biografía de JUAN VICENTE GOMEZ

Nace en la Hacienda La Mulera (Edo. Tachira) el 24.7.1857
Muere en Maracay (Edo Aragua) el 17.12.1935

Juan Vicente Gómez
Juan Vicente Gómez

Es imposible hablar de los primeros 35 años del siglo XX venezolano sin recurrir de una u otra manera a la figura de Gómez, ya que durante los 27 años que rigió los destinos de Venezuela - en lo que ha sido la dictadura más prolongada de nuestra historia - se comenzaron a desarrollar medidas (formación de un ejército nacional, creación de una extensa red vial nacional, establecimiento de la Hacienda Pública), que si bien sirvieron para su consolidación en el poder, también permitieron iniciar a nuestro país la ruptura definitiva con el siglo XIX. A continuación se esbozaran algunos rasgos biográficos que quizás permitan comprender un poco más a un personaje tan enigmático pero a la vez tan importante en nuestra historia contemporánea.

Juan Vicente Gómez nació en el seno de una familia numerosa. Fueron sus padres Pedro Cornelio Gómez y Hermenegilda Chacón Alarcón, quienes además de él tuvieron 12 hijos más, de los cuales murieron a temprana edad 4, siendo los otros: Indalecia, Juan Crisóstomo, Elvira, Regina, Ana, Pedro, Emilia y Aníbal. En enero de 1875, Pedro Cornelio Gómez fue designado presidente del Consejo Municipal del distrito Bolívar del estado Táchira, falleciendo el 14 de agosto de 1883, motivo por el cual Juan Vicente asumió la representación de la familia y la dirección de sus negocios agrícolas y pecuarios. Tiempo después, en junio de 1886 conoce a Cipriano Cstro - con quien lo unirán importantes nexos personales y políticos - cuando viaja desde La Mulera a Capacho Viejo , con la finalidad de reclamar el cadáver de su compadre Evaristo Jaimes, quien murió en el enfrentamiento entre dos facciones del Partido Liberal Amarillo que disputaban el control del gobierno del Táchira. De acuerdo con el historiador Antonio Dávila, en los pueblos de San Antonio, Capacho, Lobatera y Táriba no habían familias de mayor pujanza que los Gómez, Castro y los Bello.

En 1892, Venezuela experimenta una grave crisis política como consecuencia de las maniobras continuistas de Raimundo Andueza Palacio, quien pretendía aprovechar la aproximación de una reforma constitucional para ampliar el período presidencial de dos a cuatro años y permanecer en el poder, no convocando a elecciones. El ex presidente Joaquín Crespo ante estas circunstancias enarbola entonces la bandera de la constitucionalidad y con el nombre de Revolución Legalista, se alza en armas en tierras del Guárico. Por su parte Cipriano Castro, representante del Táchira en la Cámara de Diputados y quien se encontraba cercano al círculo Anduecista, ante el estallido de la rebelión legalista en Los Andes, decide enfrentarla en tierras andinas. Castro, al llegar al Táchira y antes de emprender sus acciones contra las tropas revolucionarias que comandaban Espíritu Morales y Eliseo Araujo, le ofrece a Juan Vicente Gómez una alta posición dentro de su Estado Mayor con el propósito de encargarlo de la logística del ejército, otorgándole por tanto, el grado de coronel. Sin embargo, el triunfo del movimiento liderado por Crespo y la huida del presidente Andueza Palacio obliga a Castro y Gómez desplazarse hacia Colombia, estableciéndose en dos haciendas cercanas a la frontera con Venezuela. En el exilio permanecerán desde 1892 hasta el 23 de mayo de 1899.

Juan Vicente Gómez

A fines del siglo XIX, Venezuela atraviesa por una etapa de grandes dificultades tanto políticas como económicas, durante el gobierno de Ignacio Andrade. En tal sentido, en este lapso Andrade tuvo que enfrentar la Revolución de Queipa (febrero-junio de 1898) liderada por José Manuel Hernández; la muerte de Joaquín Crespo en el campo de batalla y la rebelión del general Ramón Guerra. Asimismo, en este tiempo la economía venezolana sufrió una enorme recesión como consecuencia de la caída de los precios de sus principales productos de exportación (Café, ganado, cuero). En términos generales, estas condiciones fueron razones suficientes para que Cipriano Castro se alzará en armas en tierras del Táchira, el 23 de mayo de 1899, con el propósito de tomar Caracas y establecer un gobierno que luego bautizaría como Liberal Restaurador. Juan Vicente Gómez lo acompaña en esta nueva expedición militar, pero ya con el grado de general y como segundo jefe expedicionario. Finalmente, Castro y Revolución Liberal Restauradora entran triunfantes en Caracas el 22 de octubre de 1899, dando con esto inicio a la larga hegemonía de los andinos en el poder.

A comienzos de diciembre de 1899 Juan Vicente Gómez es designado gobernador del Distrito Federal en sustitución del general Julio Sarría Hurtado, cargo en el que permanece 2 meses, siendo sustituido por el general Emilio Fernández. Dos años después se reúne en Caracas la Asamblea Nacional Constituyente, que en febrero de 1901 sanciona una nueva Constitución, resultando Cipriano Castro presidente de la República, el general Ramón Ayala, primer Vicepresidente y el general Juan Vicente Gómez, segundo vicepresidente. Uno de los más importante conflictos que tuvo que enfrentar Cipriano Castro una vez en el poder, fue el estallido de la Revolución Libertadora, que lograría congregar un ejército de 16.000 hombres, siendo organizada y financiada, con apoyo económico de la New York and Bermúdez Company, por el banquero Manuel Antonio Matos y por diversos caudillos regionales. En esta difícil situación política, Castro decide nombrar el 20 de diciembre del mismo año a Juan Vicente Gómez con el grado de general de división, por lo que recaía en éste último la responsabilidad de combatir y derrotar, lo que según muchos historiadores fue la empresa revolucionaria más poderosa desde los días de la Guerra Federal (1859-1863). En su rol de jefe militar defensor del gobierno de Cipriano Castro, Juan Vicente Gómez fue derrotando a los distintos caudillos regionales tales como Luciano Mendoza, Antonio Fernández, Luis Loreto Lima (quien muere a causa de las heridas sufridas en uno de los enfrentamientos), regresando a Caracas el 26 de febrero de 1902, tras 65 días de campaña. Meses después, el 5 de julio de 1902 el presidente Castro encarga de la presidencia de la República a Gómez (quien había resultado herido en una pierna, meses antes) decidiendo por su parte marchar al Oriente, al frente de una expedición militar que tenía como objetivo destruir la revolución en sus propios campamentos. Una vez recuperado, Gómez tiene una participación decisiva en la liquidación de las fuerzas revolucionarias, primero con la toma de Barquisimeto, el 23 de mayo de 1903 y luego en el combate de Matapalo, ocurrido el 3 de junio, donde se destruyen los ejércitos rebeldes de Occidente. Finalmente, el 21 de julio después de 50 horas de lucha, venció al último bastión de la Revolución Libertadora, tras vencer a Nicolás Rolando; poniendo con esto fin a las guerras civiles en Venezuela.

Foto oficial de Juan Vicente Gómez

Juan Vicente Gómez

El retorno de Juan Vicente Gómez-nombrado como el Pacificador deVenezuela por el propio Cipriano Castro-a Caracas en medio de aclamaciones y arcos de triunfo, determinó el comienzo de la desconfianza entre Castro y Gómez y la división de los integrantes del gobierno de la restauración liberal en "castristas" y "gomecistas". Evidencia de esta ruptura entre ambos líderes, lo encontramos en el episodio conocido como "La Aclamación", en el que las intrigas desatadas por las camarillas que rodeaban a Castro (ratificado como Presidente de la República para el período 1905-1911 por el Congreso Nacional) y Gómez (Vicepresidente de la República para el período 1905-1911), son cada vez más graves, hasta que el 9 de abril de 1906, Castro se dirige al país para anunciar su retiro temporal de la presidencia de la República; buscando con esta maniobra comprobar si eran ciertas las noticias acerca de la conspiración de Gómez y medir su popularidad. El retiro voluntario de Castro finaliza cuando delegaciones de todo el país se dirigen a la ciudad de La Victoria, donde se había instalado el mismo, para pedirle que regresara a la presidencia, lo que en efecto hizo el 5 de julio de 1906. No obstante, al poco tiempo de su vuelta al poder, comienzan a circular a mediados de 1906, noticias acerca de los quebrantos de su salud, lo que desata ante su posible muerte los temores entre la camarilla castrista de que Gómez se convirtiera en su sucesor. En este evento conocido como "La Conjura", los círculos cercanos a Castro amenazan la vida de Gómez, quien en múltiples ocasiones tuvo que cambiar de residencia. Por tal motivo, durante los años 1906 y 1907 permanece la mayor parte del tiempo en Maracay, alejado de toda actividad oficial, pese a ser el primer vicepresidente de la República. El restablecimiento de la salud por parte de Castro significa el final de la "La Conjura", al darse cuenta éste de que sus ministros habían ya escogido a su sucesor, Francisco Linares Alcántara; lo que trae como consecuencia, que Castro margine de su lado a los conspiradores y que Gómez recupere su completa confianza.

Al poco tiempo de superado el episodio de "La Conjura", la salud de Castro volvió a resentirse, por lo que se vio obligado a viajar a Berlín para someterse a una operación quirúrgica. El 23 de noviembre de 1908, Castro se separa del poder y pasa Gómez a desempeñar la presidencia en su condición de primer vicepresidente. Al día siguiente se embarca Castro en el buque Guadaloupe, rumbo a Europa. La ocasión del viaje de Castro al exterior fue visto como una ocasión propicia para organizar un nuevo movimiento revolucionario por parte de los jefes del liberalismo amarillo y del nacionalismo en el destierro, quienes contaban una vez más con el apoyo de las potencias extranjeras (Estados Unidos de Norteamérica, Francia y Holanda), las cuales habían roto relaciones diplomáticas con Venezuela. Bajo estas circunstancias, Gómez obtiene el poder suficiente para organizar un golpe de Estado y sustituir de manera definitiva a Castro en el ejercicio del poder. Una vez derrocado Castro, Gómez inicia su gestión concediendo la libertad a los presos políticos e invitando a quienes permanecían en el exilio a regresar al país; además restaura la libertad de prensa, pero se niega a disolver el Congreso y a convocar a una Asamblea Nacional Constituyente, tal como lo reclamaba todo el país. El 5 de agosto de 1909, el Congreso Nacional aprueba una reforma constitucional que reduce el período presidencial a 4 años y se establece un período provisional hasta el 19 de abril de 1910, fecha en que debía entrar en vigencia la reforma. En definitiva, Gómez es elegido el 11 de agosto presidente provisional de la República y el 25 de abril de 1910, es elevado por el Congreso al rango de general en jefe de los ejércitos venezolanos.

El 27 de abril, las cámaras legislativas lo eligen presidente constitucional de Venezuela para el período 1910-1914, pero en 1913 Gómez decide continuar en el ejercicio del poder, creando con esa determinación, la primera crisis en el seno de su gobierno. Finalmente, la conflictiva situación es resuelta una vez que Gómez declara suspendido el proceso electoral, alegando como pretexto una supuesta invasión por parte de Castro, por las costas de Falcón. Ante tal situación, Gómez se declara en campaña y se instala en Maracay, mientras que José Gil Fortoul, presidente del nuevo Consejo de Gobierno, ocupa la presidencia de la República. Luego de estos acontecimientos, el 14 de abril de 1914 un Congreso Nacional de Plenipotenciarios resuelve designar a Juan Vicente Gómez presidente provisional de la República y comandante en jefe del Ejército. Posteriormente, este mismo grupo de plenipotenciarios redactaron un Estatuto Constitucional provisional que regiría hasta que fuera promulgada una nueva Carta Magna (la cual fue aprobada en junio de 1914), designándose a Victorino Márquez Bustillos como presidente de la República y a Juan Vicente Gómez como comandante en jefe del Ejército. El 3 de mayo de 1915, el Congreso Nacional eligió al general Juan Vicente Gómez, presidente constitucional para el Septenio 1915-1921. No obstante, Gómez permaneció el mayor tiempo en Maracay, mientras que Victorino Márquez Bustillos, se encargó del poder en su rol de presidente provisional por espacio de 6 años.

En diciembre de 1921 una retención de orina lleva a Gómez al umbral de la muerte pero gracias a la intervención del doctor Alberto Bueno, logra recuperarse. Una vez restablecido, Gómez promueve una reforma constitucional que aprueba el Congreso mediante la cual se restablecieron los cargos de vicepresidentes de la República, eliminados por la Constitución de 1914, se mantuvo el período presidencial de 7 años, se eliminó la Comandancia en Jefe del Ejército para regresar su comando al presidente de la República y permitió su reelección para el período 1922-1929. El 30 de junio de 1923 es asesinado en su dormitorio en el Palacio de Miraflores el primer vicepresidente Juan Crisóstomo Gómez y mientras el Gobierno señala a los exiliados como autores intelectuales del crimen, las versiones populares lo explican como producto de intrigas y rivalidades en el seno de la familia de Gómez. En 1928, con el pretexto de un carnaval estudiantil hace acto de presencia en la vida nacional un nuevo grupo de políticos conocidos como "Generación del 28", los cuales van a representar una oposición distinta al gomecismo, es decir, diferente a las tesis y propuestas mantenidas por los liberales y conservadores. El 7 de abril de 1928, se sublevan 2 cuarteles en Caracas y se pone en marcha una conspiración militar en la que participan algunos líderes universitarios, que sin embargo es controlada por el gobierno.

En la etapa 1928-1935, Gómez decretó la creación del Banco Obrero y del Banco Agrícola y Pecuario y promulgó la primera Ley del Trabajo. El 7 de julio de 1931 prestó por última vez su juramento como presidente de la República, en lo que será su lustro final en el poder. En términos generales, durante los 27 años que gobernó a Venezuela, no varió en sus costumbres y mantuvo las mismas de su época de hacendado y de guerrero, caracterizadas por la sencillez en sus hábitos, su desconfianza a las camarillas, la relación directa con gente de todas las condiciones sociales y su capacidad para utilizar en su gobierno a las personalidades de mayor prestigio intelectual con que contaba el país. La mayor parte del tiempo vivió sólo, asistido por sus edecanes y gente de confianza. Se puede decir que uno de los factores fundamentales en la consolidación en el poder de Juan Vicente Gómez y quizás su contribución más importante al siglo XX venezolano, fue la creación de un Ejército Nacional, el cual sirvió y ha servido desde entonces como instrumento garantizador de la paz. En tal sentido, Gómez creó por decreto de 1910, la Academia Militar como base de unas Fuerzas Armadas Nacionales, las cuales pondrían término final al sistema de ejércitos personales controlados por los caudillos regionales. Asimismo, fue dueño de una inmensa fortuna constituida toda en territorio venezolano, evaluada la misma en Bs. 115.000.000 aproximadamente y que en 1936, por decisión confiscatoria del Congreso, pasó en su totalidad al patrimonio nacional. Aunque su acta de defunción señala que murió el 17.12.1935, algunos historiadores señalan que probablemente su deceso ocurrió al día siguiente, pero se adelantó la fecha para hacer coincidir tanto su nacimiento (24.7.1857) como su muerte con la del Libertador.


Video documental de Juan Vicente Gómez y su época

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